jueves 28 de mayo de 2009

Almuerzo Lezamiano



Almuerzo Lezamiano

Introducción

El almuerzo lezamiano, como es conocido, es el que ofrece Doña Augusta en el capítulo VII de Paradiso, del escritor cubano José Lezama Lima. Las recetas que aquí doy a todo el que quiera ofrecerlo, las he encontrado a través de páginas, libros y amigos, a los que agradezco enormemente. Un consejo: este almuerzo lleva muchas horas de preparación y aconsejo que si se atreven comiencen con la suficiente antelación. Lo digo por experiencia propia. ¡Merece la pena!



RECETAS

1. Sopa de Plátanos

3 Plátanos machos verdes

½ Yuca

1 cebolla regular picada
2 cucharadas de aceite
6 tazas de consomé de carne
3 ajo porros
2 cubitos de pollo
½ cucharada de margarina

Se sofríe la cebolla y el ajo en la margarina. Se agregan los plátanos machos verdes y la media yuca pelados y picados en trozos y rebosar por 2 o 3 minutos.

Luego, agregar el consomé, tapar la olla y cocinar hasta que los plátanos estén bien blandos. Descartar el diente de ajo o pasar por batidora antes de servir.

Se le pueden agregar bolitas de plátano macho verde previamente hervidas y hechas a mano, aderezada con ajo y limón.


2. Soufflé de Mariscos


Ingredientes


- 250 g de mariscos (camarones grandes, emperador bien fresco y langosta).
- 3/4 l de leche
- 5 huevos
- 4 cucharadas de aceite
- 25 g de mantequilla
- 4 cucharadas de sofrito
- 2 cucharadas colmadas de harina
- Un chorrito de vino de Oporto
- Sal y pimienta


- Limpie las gambas, el pescado y la langosta, sazónelas con sal y fríalas en el aceite.

- Retire el aceite, vierta el vino y déjelos cocer unos minutos. Reserve luego algunas gambas para la guarnición.

- Cuando estén frías separe las cabezas de las gambas y pélalas y páselos por el chino.

- Corte los mariscos y el pescado, y resérvelos.

- Prepare una bechamel con la harina, la mantequilla, la leche, ralladura de nuez moscada, sal, pimienta y el jugo de las gambas.

- Cuando esté tibia añada el sofrito, las yemas, las gambas, la langosta y el pescado e incorpore las claras montadas.

- Vierta en un molde de soufflé untado con mantequilla.

- Cueza en el horno, previamente calentado durante 10 minutos a fuego alto, y de 10 a 15 minutos a fuego medio.

- Apague el horno y déjelo dentro 5 minutos más.

- Adorne con “unos langostinos dispuestos en coro, unidos por parejas, con sus pinzas.

- Sirva inmediatamente.


3. Salsa Holandesa

(Para la ensalada de remolacha y espárragos de Lübeck, aunque puede ser embarrada con mayonesa común y corriente).


Ingredientes


2 yemas de huevo

50 g de mantequilla

Sal

Pimienta blanca

Vinagre de vino blanco

Unas gotas de zumo de limón


Preparación


- Funda la mantequilla sin que hierva y resérvala.

- En un recipiente al baño maría coloque las yemas con el vinagre y unas gotitas de de zumo de limón.

- Batir hasta que empiece a espumar.

- Añada la mantequilla clarificada sin dejar de batir y poco a poco

- Añada sal y una pizca de pimienta blanca.


4. Pavo Relleno Asado

1 pavo de 4 Kg. limpio y eviscerado.

Para el adobo:

el zumo de dos limones,
1/2 vasito de aceite,
3 cucharadas de Vinagre de vino,
2 cucharadas de salsa inglesa,
2 hojas de laurel,
2 ramitas de tomillo,
1 cucharada de Pimienta negra,
2 cucharadas de sal,
1 vaso de Vino blanco,
1/4 de vaso de Brandy.

Para el relleno:


150 gr. de almendras,
400 gr. de ciruelas sin semillas,
15 gr. de Mantequilla,
2 Cebollas,
6 dientes de Ajo,
1 cucharadita de pimienta negra,
1 cucharada de salsa inglesa,
2 ramitas de tomillo,
2 cucharadas de brandy,
1 vasito de vino de moscatel,
1 ramillete de Perejil,
2 vasos de caldo de pollo,
100 gr. de Pan rallado,
sal.

Para la salsa:

2 vasos de caldo de pollo,
1 vaso de vino dulce,
1 cucharadita de Harina de maíz tostada,
1/4 de cucharadita de pimienta negra.

Modo de Preparación


El día anterior:

- Lavar y rociar el pavo con el zumo de limón.

- Poner en un bol el aceite, el vinagre y la salsa inglesa, incorporar el laurel, la mejorana, el tomillo, la pimienta y la sal.

- Triturar con la batidora, verter el brandy y el vino, mezclar.

- Colocar el pavo en una fuente y untar el interior y el exterior con el adobo.

- Cubrir con papel de aluminio, refrigerar 12 horas y bañar a menudo con el adobo.


El día de la Cena:


- Pelar y triturar las almendras y cortar las ciruelas en cuartos.

- Hervir las ciruelas con un poco de Agua durante 3 minutos y reservar.

- Pelar y picar la cebolla, el ajo y el perejil.

- Pelar, quitar el corazón y picar las manzanas en trocitos.

- Fundir la mantequilla y freír la cebolla y el ajo a fuego lento durante 5 minutos.

- Agregar perejil y salpimentar.

- Verter el vino, el brandy y dos vasos de caldo y cocer 20 minutos, removiendo continuamente.

- Agregar las almendras y las ciruelas y cocer diez minutos.

- Añadir el pan rallado, remover y cocer 5 minutos más.

- Retirar el pavo del adobo y rellenarlo con la mezcla anterior.

- Coser el pavo y atar las patas para que no de deforme.

- Regar el pavo con el adobo, cubrir con papel de aluminio y hornear una hora.

- Retirar el papel de aluminio y hornear 40 minutos más, regándolo con su propio jugo.

- Retirar el pavo de la fuente y eliminar el exceso de grasa de la salsa.

- Echar el caldo restante y raspar el fondo y las paredes con una cuchara.

- Cocer 15 minutos, colar, añadir el vino y la harina disuelta en agua o caldo.

- Llevar a ebullición, remover y servir en una salsera aparte.


5. Crema helada.

Ingredientes:

Dulce de coco (previamente preparado)

1 Piña madura

1 Lata de leche condensada

1 Vaso de anisette Marie Brizard

El día anterior:

Se prepara un dulce de coco tradicional, con todo el cariño.

El día del almuerzo:

Se saca el dulce de coco del refrigerador, y se le raya la piña madura entera, con todo su jugo.
Se le añade leche condensada a gusto y se le rocía el anisette Marie Brizard. Se sirve fría.

domingo 19 de abril de 2009

Ultima Luna...

Por qué esta sensación de ir a buscarte
hacia donde por mucho que vuele
no he de hallarte.
Qué terror sin tiempo ahora me impele
a por sobre tanto terror siempre evocarte.
No ha de encontrar sosiego nuestra pena
(que hallarlo sería comenzar otra condena)
y por lo mismo jamás cesaré de contemplarte.
Luna, una vez más aquí estoy detenido
en la encrucijada de múltiples espantos.
El pasado es todo lo perdido
y si del presente me levanto
es para ver que estoy herido
(y de muerte)
porque ya el futuro lo he vivido.
Ésa, indiscutiblemente, ésa es la suerte
que por venir del infierno arrostro.
Extraña amante,
sólo me queda contemplar tu rostro
(que es el mío)
porque tú y yo somos un río
que recorre un páramo incesante,
circular e infinito:
un solo grito.

Reinaldo Arenas

sábado 18 de abril de 2009

Un señor muy viejo con unas alas enormes



Gabriel García Márquez


Al tercer día de lluvia habían matado tantos cangrejos dentro de la casa, que Pelayo tuvo que atravesar su patio anegado para tirarlos al mar, pues el niño recién nacido había pasado la noche con calenturas y se pensaba que era causa de la pestilencia. El mundo estaba triste desde el martes. El cielo y el mar eran una misma cosa de ceniza, y las arenas de la playa, que en marzo fulguraban como polvo de lumbre, se habían convertido en un caldo de lodo y mariscos podridos. La luz era tan mansa al mediodía, que cuando Pelayo regresaba a la casa después de haber tirado los cangrejos, le costó trabajo ver qué era lo que se movía y se quejaba en el fondo del patio. Tuvo que acercarse mucho para descubrir que era un hombre viejo, que estaba tumbado boca abajo en el lodazal, y a pesar de sus grandes esfuerzos no podía levantarse, porque se lo impedían sus enormes alas.

Asustado por aquella pesadilla, Pelayo corrió en busca de Elisenda, su mujer, que estaba poniéndole compresas al niño enfermo, y la llevó hasta el fondo del patio. Ambos observaron el cuerpo caído con un callado estupor. Estaba vestido como un trapero. Le quedaban apenas unas hilachas descoloridas en el cráneo pelado y muy pocos dientes en la boca, y su lastimosa condición de bisabuelo ensopado lo había desprovisto de toda grandeza. Sus alas de gallinazo grande, sucias y medio desplumadas, estaban encalladas para siempre en el lodazal. Tanto lo observaron, y con tanta atención, que Pelayo y Elisenda se sobrepusieron muy pronto del asombro y acabaron por encontrarlo familiar. Entonces se atrevieron a hablarle, y él les contestó en un dialecto incomprensible pero con una buena voz de navegante. Fue así como pasaron por alto el inconveniente de las alas, y concluyeron con muy buen juicio que era un náufrago solitario de alguna nave extranjera abatida por el temporal. Sin embargo, llamaron para que lo viera a una vecina que sabía todas las cosas de la vida y la muerte, y a ella le bastó con una mirada para sacarlos del error.

- Es un ángel –les dijo-. Seguro que venía por el niño, pero el pobre está tan viejo que lo ha tumbado la lluvia.

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jueves 16 de abril de 2009

Si mis poemas...

Si mis poemas todos se perdiesen
la pequeña verdad que en ellos brilla
permanecería igual en alguna piedra gris
junto al agua, o en una verde yerba

--- Fina García Marruz

sábado 28 de marzo de 2009

Vete de Mí

VETE DE MÍ (en la voz de Bola de Nieve)

Tú,
que llenas todo de alegría y juventud,
y ves fantasmas en la noche de trasluz,
y oyes el canto perfumado del azul,
vete de mí.
No te detengas a mirar
las ramas muertas del rosal,
que se marchitan sin dar flor,
mira el paisaje del amor que es la razón para soñar y amar...

Yo,
que ya he luchado contra toda la maldad,
tengo las manos tan deshechas de apretar,
que ni te puedo sujetar,
vete de mí.
Seré en tu vida lo mejor,
de la neblina del ayer,
cuando me llegues a olvidar,
como es mejor el verso aquel
que no podemos recordar.


Imagen: El Caballero de París, La Habana, Cuba.

Manuscritos de Pink Mountain

Acá dejo un regalo que me acaba de llegar de manos de mi madre desde la Isla: un fragmento de Manuscritos de Pink Mountain de Nelson Simón.
Imagen: Jose Luis Fariñas

bendiciones,

Libélula

...no nací en cama de seda, no visto espumosos encajes, ni me canta en la tarde un pájaro de oro.
Mi piel no tiene la fina blancura de las conchas, ni podría sentir un guisante oculto bajo diez colchones de plumas.

Sólo tengo un gorro cónico salpicado de estrellas, una túnica raída por incesantes vuelos y un cuervo que grazna asustado cuando te le acercas.

Casi no tengo nada. No son de princesa mis manos; pero saben cargar las ramas secas y alimentar el fuego que habrá de calentarte.

domingo 1 de febrero de 2009

Rosas de porcelana

Rosas de porcelana

Quién puede decirme si tenemos cielo,
quién puede decir cómo sería;

Acebo de luz de luna,
el cometa Safo,
lágrimas de ángel bajo un árbol.

Hablas de cuando el día apunta
mientras contemplas la nueva aurora.

Nubes carmesí,
la llave del Cielo,
un amor tallado en acajú.

Alguien me habló de las rosas de porcelana,
alguien de las mil y una noches,
la última imagen de la Tierra,
el final de la tarde;
tonos de añil y azul.

Una nueva luna me conduce
hacia bosques de sueños
y yo la sigo.

Un mundo nuevo me espera;
mi sueño, mi camino.

Sé que si tengo el cielo
no hay nada más que desear.

Lluvia y río,
un mundo de maravillas
pueden ser el paraíso para mí.
Veo el sol. Veo las estrellas.